Anticristo - El eje del mal


Sinopsis [FILMAFFINITY]: Un psicólogo, que quiere ayudar a su mujer a superar la muerte de su hijo en un accidente, decide llevarla a una cabaña perdida en medio de un bosque, donde ella había pasado el último verano con el niño. Sin embargo, la terapia no funciona, y tanto ella como la naturaleza empiezan a comportarse de un modo extraño.

Trailer:


Critica:

Cada vez que Lars Von Trier hace una película sube el pan. Los críticos se ponen el delantal y se dividen en dos categorías: O hablas del gran autor que es o hablas de su pedantería. La película al final se deja en un segundo plano y se habla más del propio director que de la película estrenada. En mi memoria, no contrastada, recuerdo a ‘Anticristo’ como su película más polémica siendo calificada por muchos como misógina. No solamente por Von Trier soltando declaraciones dignas de ser enmarcados (En Cannes proclamándose El mejor director del mundo) si no por sus escenas tan chocantes. El titulo, para alguien ajeno a su director, podría engañar haciéndote pensar en una película calificada con el género terror. ¿Pero ‘Anticristo’ va del Anticristo? No exactamente, pero no se desencamina. La crítica está llena de Spoilers, si no la habéis visto os aconsejo verla antes de seguir leyendo esta crítica.

Como es costumbre en el cine de Von Trier, ‘Anticristo’ está dividido en cuatro capítulos más prologo y epílogo.  Al estilo del director le sienta muy bien la temática de cuento oscuro con la separación de la narración en capítulos. Sobre todo el prologo y el epilogo me parecen las mejores escenas de toda la película. Comienza con los dos protagonistas (Willem Dafoe y Charlotte Gainsbourg) haciendo el amor en el baño mientras su hijo se cae de la ventana muriendo en el acto. Toda esa escena está rodada con una técnica impecable, por medio del blanco y negro impoluto, un slowmotion acertado que añade dramatismo acompañado de música clásica la cual acompaña a la escena dándole un carácter de bello.

Con un gran prólogo consigue meternos en la piel de los dos personajes. Un acto tan bello como el crear una vida ocurre mientras otro la pierde, todo con una elegancia y un montaje increíble. Por medio de unos cinco minutos consigue adentrarte en el dolor de los protagonistas. Hay muchos planos detalle a ciertos elementos de la habitación, es interesante captar los máximos porque a medida que transcurre la película encontrarás esa simbología en los siguientes capítulos.


El primer capítulo llamado “Duelo” se desarrolla en su totalidad en tonos azules. En la propia simbología del color, destacamos que el azul oscuro es uno de los colores a los que se asocia la depresión. La película en sí se basa en el enfrentamiento entre los dos egos de los protagonistas, por lo tanto el duelo nombrado en el título se basa en el comienzo del enfrentamiento de los personajes. En sólo dos ocasiones aparecerán personajes que no sean los protagonistas, en el primer capítulo y en el epílogo. Como es propio de Von Trier para centrarse en la historia y no  en los extras, les censura la cara. Me parece algo excéntrico para el director pero teniendo en cuenta el perro de ‘Dogville’ mejor no quejarse.

La primera conversación entre Dafoe y Gainsbourg es particularmente mi preferida. La considero la más natural de toda la película. Realmente se siente como una pareja en plena crisis. Las actuaciones son soberbias y lo mejor que da la película. Los actores tienen un papel bastante difícil de llevar pero consiguen abordarlo de la mejor manera, sostienen la película por sí mismos. La conversación mencionada ocurrirá en una habitación rodeada de azul, la depresión los rodea. Willem se proclama como el único capaz de salvar a su esposa de la depresión, volviéndose su psiquiatra y despidiendo al actual. Desde esta escena podemos conocer al personaje de Dafoe y su carácter autoritario, su sed por demostrar como él tiene la razón. Esta personalidad ególatra será demostrada a lo largo de la película.

Ya a partir de aquí, como pasaba en el prólogo vemos mucha simbología de acciones futuras que ocurrirán en la historia. Como puede ser, al final de la conversación en el hospital, la escena termina con un zoom a unas flores, esto es un adelanto de la famosa escena del sexo que se ve en la portada y que ocurrirá más adelante. Este tipo de simbologías no aportan nada a la película salvo momentos en los que el espectador se percata y se siente feliz por haber captado algo de una película metafórica. Estas partes se separan de la simbología más profunda como pueden ser las manifestaciones del bosque a los protagonistas.


Durante la siguiente parte del capítulo se nombra la famosa tesis de ella. Durante muchas ocasiones se demuestra el personaje de Dafoe como un hombre que piensa en sí mismo y en su inteligencia como algo superior. Pero la mujer es un ser que culpa de todos sus problemas al hombre, incapaz de aceptar sus fallos. Por ahora el espectador ve como el hombre actúa como alguien sin emociones que solamente llora una vez por la muerte de su hijo mientras su mujer tiende a la inestabilidad emocional. A continuación, la pirámide de sus terrores, un bosque, en particular llamado Edén en un segundo lugar, el primero es una incógnita. Las piezas se acaban de poner en su lugar. Adam (Dafoe) y Eva (Gainsbourg) viajan a Edén para que ella se enfrente a sus miedos y poder superar su depresión.

En varios momentos veremos escenas que crean tensión pero que finalmente no llevan a nada. Se filma unas ramas iluminadas, se añade una música in crescendo y se pasa a la historia normal. Sin añadir nada más, solamente están ahí para dar ritmo al metraje. Un método bastante tosco teniendo en cuenta el fallo en la narrativa que conlleva esa idea. La protagonista trata de hacer desaparecer el dolor por medio del sexo. Lo que le llevó en principio a la muerte de su hijo acaba volviéndose  su particular droga.

Terminando el primer capítulo tendremos la escena de inmersión. Él intenta que ella se vuelva uno con la naturaleza, que se enfrente al miedo que le da el bosque. Por medio de una escena onírica, vemos como ella se funde con la naturaleza. Aquí la película comienza a dar un vuelco. La premisa inicial de cómo un matrimonio roto debe superar la pérdida de su hijo se va disipando por las metáforas basadas en el ser humano contra la naturaleza o con la religión. La escena de Gainsbourg uniéndose a la naturaleza es muy representativa.

Aquí se crea un camino narrativo a base de metáforas que puedes recorrer para dar un significado a la película. El eje del mal es la mujer. Por medio de la religión podemos conocer a la mujer como la persona que debe apoyar al hombre, este debe protegerla a ella por su fragilidad no sólo emocional sino física. La mujer es mala por naturaleza mientras que el hombre es bueno y puede ser corrompido por la mujer. El pecado original. El capítulo termina con ellos llegando al bosque y viendo Willem, que la naturaleza no es solamente bondad y belleza, viendo como una cierva está dando a luz a un cervatillo muerto con parte del cuerpo aún en el interior de su madre.


En el capítulo segundo, Dolor (Reina el Caos) comienza todo a romperse para mí. En él veremos muchas veces como la naturaleza odia a los protagonistas, los rechaza. Por medio de representaciones va demostrando como la naturaleza, tan pura va demostrando su lado más salvaje. Crea en ciertos momentos un camino narrativo para explicar lo ocurrido por medio de la idea de la naturaleza pero lo corta de raíz en varias ocasiones intentando hilarlo, sin éxito, con los demás temas.

Argumentalmente se diría que ella sufre varios ataques viviendo alucinaciones mientras que él sucumbe a ellas. Metáforas que no llevan a nada y solamente sirven para añadir a la película una temática transcendental. Todos los caminos narrativos que abre la película los cierra dejando solamente abierto el primero mencionado. Cuando se descubre la tesis de ella entendemos cual es el camino real. Su tesis trata sobre la mujer como el eje del mal en el sentido puramente católico. Se queda zanjado que ese es el camino para entender la película, pero Lars nos lo pone más difícil.

En todo ese tiempo contamos las interpretaciones que ha abierto: Mujer como eje del mal, explicación religiosa, naturaleza como mal, el hijo era el anticristo… Menos la primera, las demás se cierran y se van intercalando con frases vacías existencialistas que explican cada una de las narrativas pero luego son cortadas añadiendo de la otra, pero ninguna fluye como un todo. No se da suficiente sentido a todas abriendo narraciones que solamente llevan al hastió y dan a entender a Von Trier como un ser capaz de llevar varias capas en la narración, cuando realmente son varias en un mismo plano sin unión solamente creando la incomprensión.


Cuanto más avanza, las metáforas se hacen más toscas. Llegando al momento exacto que separa a seguidores del director y detractores. “Reina el Caos”. Me pillo desprevenido pero, es uno de los momentos más ridículos que recuerdo en una película tan sería. Coges a un zorro comiéndose a sí mismo, si Lars bonita metáfora de la autodestrucción, y le haces decir algo. Sea lo que sea, va a sonar igual. Puede que viendo solamente esa escena, pueda causar una sensación tenebrosa, sin embargo, unido al conjunto de la película hace ese momento tan risible. Aquí comienzan los momentos polémicos.

Los dos últimos capítulos, Desesperación (Feminicidio) y Los tres mendigos son para mí los capítulos que destruyen la película totalmente. Durante la media hora que duran los dos capítulos juntos tendremos una sucesión de escenas impactantes. Para empezar tendremos la escena famosa que se puede ver en la portada, después la masturbación sangrienta de Willem Dafoe y el torniquete en la rodilla. Son escenas realmente impactantes, pero, y que. Luego no te queda nada, no tiene ningún sentido salvo la excusa de la mujer como raíz de todos los males y ella justificando sus actos en torno a la narración antes mencionada. Justificándose ella misma  porque la mujer es un ser maligno. Como ejemplo el hecho de que pusiera los zapatos al revés a su hijo conscientemente.

Una persecución y mas simbologías obvias de cómo la naturaleza es malvada, mostrando su lado más oscuro. Termina el tercer capítulo y comienza el último. En este tenemos otra imagen buena. Gainsbourg termina sintiéndose culpable por lo que le hizo a su hijo, de intentar olvidarlo a base de sexo, por ello termina cortándose el clítoris para no sentir placer, ya que según explica su propia naturaleza la obliga a ser una mala persona. Mucha simbología que se ha repetido durante toda la película se une para decirte lo inteligente que es. Tantos elementos sin conexión sobrecargan todo el metraje.



Para terminar, el epilogo. Mujeres borrosas van por Willem Dafoe después de que aparezcan los tres mendigos. La naturaleza y la mujer, son el mal, por lo tanto el mal gana al bien que es el hombre. No es difícil de entender ‘Anticristo’, solamente hay que captar las partes importantes y las absurdeces hechas para liar al espectador. Lars Von Trier se pasa de transcendental con sus simbologías destruyendo todo lo que cuenta. Sin embargo, los primeros actos funcionan por la simpleza de ellos. No son sobrecargados con pedantes mensajes, solamente enseñan la depresión de dos personajes y las luchas de ego entre ellos. Pero Von Trier tenía que poner su sello.

La polémica y las ganas de demostrar las imágenes tan viscerales que puede tener va comiéndose la propia narrativa y el rumbo por igual. El director danés consigue demostrar que su ego puede conseguir hacer una gran película para luego romperla y demostrar lo original que es. La fotografía es bastante buena pero el estilo dogma sigue sin convencerme haciendo algunas escenas que se sientan mal. Como le pasa a Lars Von Trier en la mayoría de sus películas, el hecho de obviar los elementos que pueden distraer al espectador de la trama, es lo que hace distraerlo de la película. 

Valoración: 6/10




No hay comentarios:

Publicar un comentario